Mostrando entradas con la etiqueta Foros Imperiales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Foros Imperiales. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de agosto de 2013

Orígenes de Roma

Os presentamos un trabajo que hemos estado realizando durante estos días. Se trata de un video donde mostramos una visita por los "Orígenes de Roma". Para los que quieran realizar esta visita, podéis entrar en la página web de En Roma y solicitar la Visita personalizada a los Orígenes de Roma. 



miércoles, 17 de julio de 2013

Del rey al vasallo

Queridos lectores:

Ayer sentí una especie de revelación. Pasear por los foros pensando en un personaje en concreto te hace verlos de manera diferente; ya no son el lugar donde miles de personas pasean echando fotos a piedras tiradas por el suelo, ayer se convirtieron en otra cosa. Es difícil reconstruir un lugar que ha cambiado tanto a lo largo del tiempo, lugar que cambió desde el principio casi de su existencia, pero que todavía sigue manteniendo su esencia.

Teniendo presente a un personaje histórico, pero también de ficción, fruto de los desvelos de una intrépida escritora, la visión de los foros imperiales cambia por completo. Imaginar al rey Tito Tacio sobre el Capitolio, dirigiendo su mirada de rencor y de odio hacia el fundador de la gran Urbe, preparando sus huestes para vengar el rapto de sus hijas y mujeres, las depositarias de las esperanzas de conservar la estirpe sabina...; saber que ocurrió eso mismo sobre las piedras que pisas es tremendamente emocionante, como un segundo Stendhal nos sentimos tanto yo como Melania. Y eso es lo que queremos transmitir tanto a los que leéis esto como a los que visitaréis nuestro recorrido.

Saber que todo eso lo recibimos como una especie de herencia del monarca, como un don venido del cielo nos pudo servir para darnos cuenta de todo esto que estamos preparando. Y a pesar de todo lo que pudimos experimentar ayer, no encuentro palabras para describirlo. Me quedo con eso, con la sensación que experimentamos y con la esperanza de que algún dia vosotros también la sintáis en carne propia.

martes, 16 de julio de 2013

Nuevos proyectos

Queridos lectores:

El otro día, cuando os contamos que habíamos ido a los foros y a los museos capitolinos, en realidad omitimos un dato bastante importante. Sobra decir que habrían sido paradas obligadas para dos chicos que permanecerán en Roma hasta finales de septiembre, pero la razón de nuestra visita era preparar un recorrido de visitas guiadas por la Antigua Roma. Como parte de nuestras prácticas, elaborar nuevos itinerarios forma parte de nuestra formación y una experienca que nos haría meternos dentro del campo específico del turismo. Pensar en el recorrido, estar atentos a lo que se puede contar, estar pendientes de los visitantes... es todo un cúmulo de responsabilidades, además de intentar hacer el recorrido atractivo tanto al jefe como al público.


con determinación y sin pensar en el calor que hacía a esas horas del mediodía, tras comer y descansar un poco, nos dirigimos al Foro para inspeccionar un poco el lugar de nuestro próximo trabajo, trabajo de campo podría decirse. Nos dió que pensar, un espacio tan amplio, en pleno centro de la ciudad, con tanta historia a sus espaldas y con tanta gente a nuestro alrededor. ¿Cuánta gente habrá pasado por aquí, qué habrá visto a lo largo de la historia? ¿Cuántas cosas se habrá callado, cuántos secretos habrá jurado enterrar? Sin duda, un lugar tan enigmático como encantador. Pero de momento no podemos contar mucho más de lo que ya hemos dicho, tendréis que venir a Roma personalmente para descubrir nuestro trabajo, acudir a En Roma y por supuesto visitar el blog de nuestra querida amiga y ángel de la guarda Isabel, Mujeres de Roma , que tanta ayuda nos ha prestado desinteresadamente y sólo por el amor que inspira esta gran urbe.

lunes, 15 de julio de 2013

Fin de semana

Queridos lectores:

La semana pasada hicimos uno de los descubrimientos más importantes de nuestro viaje: si eres estudiante de Historia del Arte (o de cualquier rama relacionada con la protección del patrimonio) la entrada a casi todos los museos romanos es gratuita. El único requisito necesario es presentar el justificante de la matrícula en taquilla y “voilà”, entrada gratuita. Imaginaos nuestra alegría al enterarnos y cómo en un minuto organizamos nuestro fin de semana para ir a ver todos esos museos que por costar un poquito más de lo esperado dejamos apartados para ir a ver con nuestras amigas en agosto.

La tarde del viernes, tras comer en Via Nazionale, decidimos comenzar a aprovechar nuestro pequeño privilegio y visitamos el Mercado de Trajano. Esta gran edificación alterna los restos de la excavación arqueológica con una exposición de fotografia, cuya temática no estaba muy relacionada con el museo, que desvirtua en cierta manera la visión de conjunto. Nuesta siguiente parada fue el “Museo Nazionale del Palazzo di Venezia” , con una colección muy interesante, destaca sobre esta la arquitectura del palacio con su gran escalera y sus cientos de capiteles decorados de distinta manera. asimismo, también reparamos en la amplia colección de obras de arte que alberga en su interior, desde iconos del Trecento hasta esculturas de Alessandro Algardi. Por último nos animamos a recorrer los Foros Imperiales bajo un sol de justicia, porque aquel día no llovió sorprendentemente. La primera sensación al entrar fue un poco abrumadora por el calor y la gente, pero poco a poco, y sobre todo si subes al Palatino, la cosa cambia y comienzas a disfrutar de la belleza del lugar. Nuestra recomendación es que subáis al Palatino y os sentéis a disfrutar del paisaje: tendréis la sensación de estar en otro lugar, en un pequeño pueblo y no en medio de una gran ciudad.  Tras pasear por los foros y ascender al Capitolio entramos en los Museos Capitolinos y disfrutamos de su gran colección de escultura y pintura. Decir que este museo es sorprendente es quedarse corto. No nos dio tiempo a verlo por completo, y por dos euros que nos cuesta la entrada (aqui no es gratis pero si realizan un buen descuento) ya hemos organizado otro dia para acabar de verlo.

El sábado decidimos tomarnoslo con más calma. Sobre las diez tomamos el metro a Piazza de Spagna y aprovechando los pocos turistas que hay a esas horas  nos hicimos una foto rememorando a la gran Audrey Hepburn. El resto de la mañana la dedicamos de ir de tienda en tienda por Via del Corso, sin prisa, que para eso era sábado.  Tras comer por el centro nos animamos a entrar al Palazzo Barberini. Si visitas Roma, y más aun si eres estudiante de Arte, es una parada obligada en los lugares que hay que visitar. Con una colección emocionante, donde encontramos desde Rafael a Caravaggio pasando por Guido Reni, el museo te sorprende en cada sala. Pero lo que más sorprende son las pinturas de Pietro da Cortona para la sala principal del palacio, tomaros vuestro tiempo y disfrutad de ellas porque poseen mil detalles que os cautivarán. Para recuperar fuerzas tras una tarde en el museo hicimos una parada en Santa Maria Maggiore y por fin probamos los famosos “gelati”.  Antes de llegar a casa hicimos una última parada en la plaza de San Giovanni in Laterano para disfrutar de la buena temperatura de esas horas de la tarde.


El domingo se resume perfectamente con las palabras “día de limpieza” pero por la tarde, cuando bajó el sol y tras una siesta reparadora, dimos un pequeño paseo por nuestra zona. Descubrimos un pequeño jardín frente a Santa Croce in Gerusalemme y un parque donde sentarse y disfrutar de ver a la gente pasar. Una cena rápida y unos cuantos capítulos de nuestros libros después, nos fuimos a la cama. 

lunes, 8 de julio de 2013

Paseo por la Historia

Queridos lectores

Queríamos en esta nueva entrada contaros nuestra primera excursión por la ciudad, pero... ¿qué decir ya de lo que ya se ha dicho todo? Tantos siglos han dado para mucho, y que Roma sea una cumbre del arte ha ayudado a que su patrimonio sea uno de los mejor conocidos del mundo entero. Es por ello que no pretendemos contar detalladamente los pormenores de cada monumento visitado, para eso están los libros especializados y los guías turísticos. Queremos hacer algo nuevo y diferente, pero irremediablemente tenemos que recurrir a lo convencional porque es lo único que vale para un primer acercamiento.

Tras dejar el hotel, coger un plano de la ciudad y dirigirnos al que sería el día próximo nuestro puesto de trabajo, con un sol de justicia, calles empedradas y sandalias atadas, dimos con curiosos lugares, unos estudiados, otros no, pero que nos sorprendieron por igual. Así, divisamos una Santa Bibiana inmersa en un ambiente que nunca habríamos imaginado. Como sabréis, la zona de la estación de tren no es la más deseable para habitar, sin embargo, la antigua basílica de Santa Bibiana se erguía orgullosa de haber sido tocada por el genio del Barroco romano, Bernini, y por seguir en pie, aunque fuese encerrada entre la carretera y los muros de la estación de Termini.

Poco antes también divisamos lo que parecían las ruinas de un templo romano. Poco después supimos que se trataba del ninfeo de Minerva Medica, un antiguo recinto perteneciente a una villa romana y que sirvió de inspiración para hacer volar la mente de los románticos. En ruinas y con complicados andamiajes, parecía que su conservación estaba remotamente controlada. Eso o que los operarios estaban almorzando, todo puede ser.

Tras estos dos descubrimientos, bajamos por la zona del Esquilino hasta nuestro segundo hogar en esta ciudad, en la Via del Boschetto. Evidentemente, al ser domingo estaba cerrado, y omitiendo una pequeña anécdota que contaremos más detenidamente en otra entrada, vimos un quiosco donde conseguimos una revista de alquileres y pisos en venta. Nos pusimos a buscar, porque por ese entonces todavía estábamos alojados en el hotel y no teníamos nada seguro para nuestra estancia. Y la verdad es que encontramos bastantes lugares que aspiraban a ser nuestra residencia por tres meses. Desafortunadamente, a la mañana siguiente, y tras llamar a todos los seleccionados, comprendimos que los alquileres italianos, al menos los romanos, tienen por lo general un período mínimo de estancia, y éste oscila entre los 12 y 18 meses.

Tras echarle un vistazo a los alquileres y después de comer por Via Nazionale, la gravedad (graciosa compañera en Roma) nos llevó hasta los Fori Imperiali. Lo primero en divisar fue la inhiesta Columna Trajana, pródiga en relieves conmemorativos y coronada por San Pedro, sabia cristianización que permitió conservar monumentos del pasado tan importantes como éste. La verdad es que ése fue, más que el Monumento a Vittorio Emanuele II, el que nos tuvo más tiempo mirando, examinando hasta donde la vista nos era posible. Tras varias fotografías y un amplio recorrido por las inmediaciones del Mercado de Trajano, el Coliseo fue nuestra siguiente parada. Decidimos no entrar, ya que todavía nos quedaban muchas cosas por ver en ese día, y hacer cola nos llevaría cuanto menos algunos cuartos de hora. Y la verdad es que esa gran mole de sillares y argamasa, esa superposición de columnas y arcadas, como suele estudiarse, encerraba más atracción de la que en un principio nos imaginábamos. Creo que ya lo hemos dicho, pero aquí las cosas son muy grandes, de dimensiones colosales (nunca mejor dicho) y uno se sorprende de que una construcción tan antigua todavía siga en pie, siga prestándose a la admiración de tantos y siga albergando espectadores, aunque no sea afortunada o desafortunadamente, de la forma en que en un principio fue concebida.

A modo de breve inciso, podemos decir que En Roma ofrece unas visitas guiadas por la Roma Antigua, que podrían parecerse a lo que hicimos nosotros. Dispone de una oferta mucho másamplia que seguro os encantará descubrir por vosotros mismos.

Podríamos relataros más rincones que descubrimos ese día, monumentos, iglesias, plazoletas, la cabeza de Medusa de nuestro primer post, pero creo que ya va siendo hora de dejaros marchar.No queremos sonar pesados y creemos que por hoy es más que suficiente. Ese primer día dio para mucho y siempre quedará en nuestra retina.